.Es.

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Es mirada al vacio el primer trago que se sirve/

Es licor del pasto y la inocencia de las moscas/

Es  el secreto de vos y tu voz/

Es quedarse mudo y vibrar en centímetros de melancolía/

 

Es la ropa interior del jazz y lo bello del desastre/

Es un norte sin ciudad y unas rosas sin canción/

Es la gente que toma un tren y tan solo dice “adiós”/

Es el vinilo que asoma a 33 rpm y remoja el dolor/

 

Es el ladrón que se esconde en la esquina/

Es restaurante argentino y el ruido del vecino/

Es la cura, la locura y su envidia/

Es el corte de pelo y su juez interior/

 

Es una noche donde el mar se quedo sin salmón/

Es la cama que no espera ni a su pareja, ni a su patrón/

Es un cómo, un cuándo y un por qué de la ausencia del  actor/

Es comprar estampillas y mandar los sobres vacios a tu habitación/

.desvariar.

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Hay un blues con sabor a flor de Jamaica/

Una parada de autobús donde termina la culpa y empieza el temor/

El próximo tren lleva la ruta de cualquier canción/

Emborracharse o no es una duda básica/

 

Cuando siempre se es perdedor no importa la marca de ron/

Mataría por borrar aquí el trago que me dejó  “alone”/

Repetir y repetir la misma partitura, la misma canción/

El gato ya no toca jazz y dice “goodbye- adiós”/

 

Podríamos esperar a que dijeras “please, take me home”/

Pero la gasolina del auto se agotó/

Este es el último trago (¡Si José Alfredo!)/

¿Será que sí nos vamos?/

.Por ahora.

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Por ahora el humo cae, los trenes pasan, los besos son minimos y el dinero no llega/
Por ahora...
Por ahora...

.un pequeño inventario de cuando se esta en la desgracia.

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Un grito de ayuda, un grito de asfixia, una soledad calmada, una ensenada de rumores, un choque de trenes, un basurero cerca a casa, un rio revuelto, un sueño aun no despierto, un ladron que no existe, una tortura que es semilla, una cancion que no suena, un tarro de pastillas que no cura la frialdad, un Cristo junto a la pared que no es Don Juan ni es testigo, una radio que no toca ni musica ni noticias, un padre atonito que perdio el mapa y la ruta de escape, una madre abnegada que no supo bautizar a sus hijos, una ciudad que perdio los petalos hace mucho rato, un tren que no lleva a casa ni a ningun lugar. un pequeño inventario de cuando se esta en la desgracia.

Del Pacifico al Atlántico

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No sé si vuelo del Pacifico al Atlántico/
Si las montañas en verdad serán capaces de destruir y separar/
O si lo hacen para tan solo volver a unir/
Debería saberlo, pero todo mal poema nunca tiene una respuesta/
Y no es coincidencia, este es uno de ellos/

No sé si algún día podré escribir una canción de amor/
Una que sea más que un simple desagravio de fronteras/
Una que no convierta una despedida en un acaso/
Y que pueda dibujar la ruta para llegar de nuevo a casa/

Atrás quedaron los viernes furiosos y los sábados de arrepentimiento/
La mentira, la verdad, la mentira que fue verdad y la verdad que fue mentira/
El Buenos Aires callado, el Santiago adolescente y la Bogotá madura/
Atrás quedé yo, escribiendo cosas que no son ni poema ni canción/

Así es, nombrar la palabra “amor” significa lo mismo que despedida/
Y es tan mal utilizada por mí, que si reviso lo que escribo siempre aparece/
Como una manera de exorcizar el mal humor y el amargo sabor de boca/
Que deja el despertarse y encontrar la cama vacía y las sabanas sucias/

Entre Cali y Guadalajara hay distancia (a dos manos)

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Una primera frase que no quiere servir de ruta de navegacion, ni de pase a bordo de un viaje que existe en el lenguaje pero no en el sentir de la admiracion/
que se pierde en el verde profundo del mar que sin susurros extiende palabras insonoras en el caos medieval de los sentidos y del mal humor, que sin permiso evaden responsabilidades del pensamiento/
Un trago, dos idiomas, dos distancias, dos basureros, todo eso suma ocho menos uno que es el doble de cuatro y el multiplo de 2 por si mismo, pero uno sigue siendo uno mismo/
uno es el resultado de los propositos que alguna vez, no muy lejana hicieron parte de un sueño... que desvaneciendose entre los dedos de la desconfianza, resultaron ser el norte de tu vida/
el norte es el norte, el sur es el sur, el occidente no se que sea, y el oriente es un acento distinto, un aroma de botellas que caen del quinto piso y hojas que sirven de sombra ante la mala salud/
sombras llenas de acordes y versos incomprensibles que de la memoria vuelan sin oriente alguno, que de alegrias se pierde en el mar de somnolientos recuerdos y son alegrias......

Nadie

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Nadie sabe lo que se respira al despertar en las montañas/ Es una mezcla de rocio y perfume de chocolate caliente/ una mirada que se mezcla con los sentidos y la humedad/ un grito que se devuelve de par en par para convertirse en lago, en cielo estrellado y lluvia casera/ Es tan solo una mezcla que encarna la soledad del abuelo y la triteza del padre/ La amalgama de lo perdido y lo benevolente que esta por venir/