.deriva.
Esta es la primera vez
En que no extraño tu sudor
Ni tu deseo loco por ser casta
Es la primera vez de tantas
A tras quedaron la sangre
El motor y esta tibia deriva,
Es la primera vez que te desvaneces
Y tus heridas se cuecen en vinagre
Esta es la primera vez
Que te callo, con rabia y satisfacción
La primera vez que dormís afuera
Con frio, sin redención
La palidez de tu mirada
Ahora me resulta repugnante
No quiero toparme otra vez
Con tus palabras llenas de nada
Esta es la primera vez
Que te recuerdo que tu vida
Está llena de aire, empacada al vacio,
Incolora, insonora, sin mí
Te vas a extinguir
Como la nieve del tercer mundo
Esta es la primera vez
Que no te pronuncio
.heatwave.
Acá me tienen/ sin un salario/ gafas a medio lucir/ cabello corto/ dos pesos en el bolsillo/ y sin poder dormir/ mañana seré el octavo amante de una mujer que ama a Dalí y próximamente dirá “amen” en abril/ A veces se puede decir que he nacido en un pesebre y que luego, cuando son las doce, me quiero morir como si estuviera peleando una guerra civil/ sigo cantando y con ganas de escribir/ cada letra es un filo que corta cada gota de lluvia en tres/ la lluvia del desierto que nunca pinta la arena ni los labios sedientos/ es claro que no tengo talento ni para dormir/ el poder y la capa se fueron a la prendería en el ultimo intercambio, esas copas fueron relativas pero la resaca de ahora es absoluta/ mis letras no cuentan nada/ ni siquiera son capaces de transcribir fielmente la columna de opinión gastronómica del diario menos leído de esta ciudad/ no importa si me leen o no/ esa preocupación ocupa un lugar tan secundario como las carreteras de tierra y polvo de cualquier ciudad intermedia en Suramérica/ somos interesantes pero tenemos carreteras de arena a medio hacer/ a veces se puede hablar el mismo idioma, recorrer el mismo camino, saborear los mismos platos, y nada de eso impide que bailemos en la calle/ por varios años se espera la bendición de los padres y no ser uno más de la orquesta/ nada mas quimérico y absurdo/ la música de la vida siempre será la misma, siempre el sufrimiento tendrá la misma voz y la decepción el mismo sabor/ aunque ella fue la que traicionó y decepcionó, no fue ella, fue otra, fue una mujer paleolítica la encargada de la daga, que habita en nosotros y se esconde bajo nuestros propios cabellos/ ella se fue, es decir, uno volvió a uno mismo, a reconocerse en su propia miseria y felicidad que no es más que una copa de vino, de un vino que es regular pero que decimos que es bueno, en compañía de una compañía más o menos interesante/ por lo menos una compañía que no habla de mujeres preciosas, hermosas, divinas, ni de compromisos adúlteros, ni de trabajos sosos que tienen que hacer para que la sal y la pimienta no falten a la mesa/ hablo de esas compañías que saben degustar el sabor del aire y la textura de la ciencia de la melancolía/ con cada mirada, la vida se acaba/ tenemos un determinado numero de miradas tal y como el revólver tiene determinado número de disparos/ menos mal mirarse al espejo es un acto finito, de lo contrario, ver al mismo tipo, con ganas de triunfo y acumulador de derrotas, al final de estos ochenta años, sería un torpe maniquí puesto en una tienda de presagios y anhelos ajenos/ nadie quiere comprar la vida de nadie/ ni las deudas de nadie/ ni los despechos de nadie/ ni los fascinantes orgasmos de nadie/ cada piel que se ha tocado, cada mujer que se ha seducido, cada “si” y cada “no” se ha vuelto la tinta de la existencia de cada quien/ por eso “Love is like a heatwave”/
.él.
Llega a su casa después de haber recorrido todas las alcantarillas, sintiéndose el mismo perro canequero que su hermana dijo una vez que era. Es impensable que una oda hecha canción le produzca tanta repugnancia. Busca en sus bolsillos y no hay monedas ni para comprar desperdicios de alcohol. Ahora un mendigo tiene más acciones que él mismo la esperanza de volver a ser él mismo. Donde apunte el mapamundi, él se siente perseguido por él mismo, por su propia pérdida de tiempo y por las mismas mujeres que no existen. Se despierta húmedo en la madrugada, el tiempo no pasa, o mejor, el tiempo pasa y no pasa nada. El sol no sale cuando encima de la cabeza hay un mundo que aplasta y llena de residuos florales los canales, que no son Venecia en otoño. Solo un par de segundos y volverá a casa. Esta noche no ha de sentirse perro canequero, sino algo más abajo en la escala evolutiva.
.apuro.
Tengo apuros de vos/
Apuro de dejarte ir, de que te quedes/
Olas que no se van y no están/
Y dejan el árbol apagado/
Puros apuros de vos/
La ración precisa de compañía/
Con la media copa que no está vacía/
Y que tampoco respira/
Mañana vos te habrás ido/
Simplemente lo sabré/
Porque la voz ya no será la sonrisa/
Y los consuelos estarán marchitos/
No podré cosechar/
Todo está quemado/
Por un simple apuro/
Un apuro de vos/
.afuera.
Se sabe que el viento
Agita el polvo de la calle
Se sabe que los niños
Nunca huelen a licor
Se sabe que las madres
Se ahogan en gritos
Se sabe que los cambios en la vida
A veces son mentiras
Se sabe que los relojes
Nunca saben nuestra hora
Se sabe que los corazones
Viven afuera con el perro
Se sabe que ser mujer
Es ser águila ante el horizonte
Se sabe que ser hombre
Es la torpe división del mundo
.medio día.
Los melómanos rompen su voz
Agitando el torpe sonido
Del peine contra el medio día
Y del sol contra el vinilo
Los peces respiran con ceniza
La sal del verano es la espina
Que nace con cada sonrisa
Canta el viento en forma de silencio
Los coros reencarnan
En las almas que van al mar
En cárceles de porcelana
Envasados llenos de ausencia
Las ventanas están abiertas
Las puertas cerradas, las manos atentas
Los rostros a media luz, a tientas
A 45 RPM es mejor decir que callar
.demandas.
No hay mejores ofertas/
Solo es un paso al costado/
Del pelotón de fusilamiento/
Y de la sangre del torero/
No hay mejores ofertas/
Tampoco hay anheladas demandas/
La cinta vuelve a la gimnasta/
La oración a su Dios/
No hay mejores ofertas/
Cuando las gotas de fuego/
Anegan la sangre que va/
Del corazón a la magia/
No hay mejores, ni peores/
No hay nubes, ni paraguas/
Cuando la tormenta es en pasado/
Aquí ya hay calma/
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