.él.

|

Llega a su casa después de haber recorrido todas las alcantarillas, sintiéndose el mismo perro canequero que su hermana dijo una vez que era. Es impensable que una oda hecha canción le produzca tanta repugnancia. Busca en sus bolsillos y no hay monedas ni para comprar desperdicios de alcohol. Ahora un mendigo tiene más acciones que él mismo la esperanza de volver a ser él mismo. Donde apunte el mapamundi, él se siente perseguido por él mismo, por su propia pérdida de tiempo y por las mismas mujeres que no existen. Se despierta húmedo en la madrugada, el tiempo no pasa, o mejor, el tiempo pasa y no pasa nada. El sol no sale cuando encima de la cabeza hay un mundo que aplasta y llena de residuos florales los canales, que no son Venecia en otoño. Solo un par de segundos y volverá a casa. Esta noche no ha de sentirse perro canequero, sino algo más abajo en la escala evolutiva.

.apuro.

|

Tengo apuros de vos/
Apuro de dejarte ir, de que te quedes/
Olas que no se van y no están/
Y dejan el árbol apagado/

Puros apuros de vos/
La ración precisa de compañía/
Con la media copa que no está vacía/
Y que tampoco respira/

Mañana vos te habrás ido/
Simplemente lo sabré/
Porque la voz ya no será la sonrisa/
Y los consuelos estarán marchitos/

No podré cosechar/
Todo está quemado/
Por un simple apuro/
Un apuro de vos/

.afuera.

|

Se sabe que el viento
Agita el polvo de la calle
Se sabe que los niños
Nunca huelen a licor

Se sabe que las madres
Se ahogan en gritos
Se sabe que los cambios en la vida
A veces son mentiras

Se sabe que los relojes
Nunca saben nuestra hora
Se sabe que los corazones
Viven afuera con el perro

Se sabe que ser mujer
Es ser águila ante el horizonte
Se sabe que ser hombre
Es la torpe división del mundo

.medio día.

|

Los melómanos rompen su voz
Agitando el torpe sonido
Del peine contra el medio día
Y del sol contra el vinilo

Los peces respiran con ceniza
La sal del verano es la espina
Que nace con cada sonrisa
Canta el viento en forma de silencio

Los coros reencarnan
En las almas que van al mar
En cárceles de porcelana
Envasados llenos de ausencia

Las ventanas están abiertas
Las puertas cerradas, las manos atentas
Los rostros a media luz, a tientas
A 45 RPM es mejor decir que callar

.demandas.

|

No hay mejores ofertas/
Solo es un paso al costado/
Del pelotón de fusilamiento/
Y de la sangre del torero/

No hay mejores ofertas/
Tampoco hay anheladas demandas/
La cinta vuelve a la gimnasta/
La oración a su Dios/

No hay mejores ofertas/
Cuando las gotas de fuego/
Anegan la sangre que va/
Del corazón a la magia/

No hay mejores, ni peores/
No hay nubes, ni paraguas/
Cuando la tormenta es en pasado/
Aquí ya hay calma/

.volver.

|

Quiero tocar un piano invisible
En el que tu cuerpo desnudo
No sea la única partitura
Que me he aprendido, que he conocido

Quiero plantar planetas extraordinarios
A las orillas de las carreteras
Tímidos, tiernos, no descubiertos,
Lejos de tus palabras, de tus sentidos

Quiero morder cada pedazo de granizo
Y coleccionar cada viso de cielo nublado
Para volver la lluvia solo mía
Y no tener que compartirla con tus recuerdos

Quiero desdibujar cada uno de tus pasos
Para que el camino quede libre
Y las miradas sutiles de las malvadas mujeres
Lleguen sorprendiendo sin avisar

Quiero quedarme quieto y salir corriendo
Volver a Buenos Aires y quedarme en silencio
Silbar a un estanque, matar el tiempo
Dar de comer a mi gato y decir que estoy bien


.anonima.

|

Si de mujeres se trata
He de hablar de ellas
Desde el anonimato
Que le corresponde a cada una

Ella presa de la música que respira
De las bendiciones obligadas
Quiere estar conmigo, con ella, con él
No le queda ni un solo suspiro

Ella inútil frac de constructor
Desconocida amante por las noches
Deseada por los inteligentes idiotas
Mira sus manos, no quedan dedos

Anonimato que ahora te corresponde
En el mismo lugar de mi presencia
Consciencia vulgar entre sus sabanas
Ella estuvo allá y acá, nunca estuvo