.apuro.

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Tengo apuros de vos/
Apuro de dejarte ir, de que te quedes/
Olas que no se van y no están/
Y dejan el árbol apagado/

Puros apuros de vos/
La ración precisa de compañía/
Con la media copa que no está vacía/
Y que tampoco respira/

Mañana vos te habrás ido/
Simplemente lo sabré/
Porque la voz ya no será la sonrisa/
Y los consuelos estarán marchitos/

No podré cosechar/
Todo está quemado/
Por un simple apuro/
Un apuro de vos/

.afuera.

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Se sabe que el viento
Agita el polvo de la calle
Se sabe que los niños
Nunca huelen a licor

Se sabe que las madres
Se ahogan en gritos
Se sabe que los cambios en la vida
A veces son mentiras

Se sabe que los relojes
Nunca saben nuestra hora
Se sabe que los corazones
Viven afuera con el perro

Se sabe que ser mujer
Es ser águila ante el horizonte
Se sabe que ser hombre
Es la torpe división del mundo

.medio día.

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Los melómanos rompen su voz
Agitando el torpe sonido
Del peine contra el medio día
Y del sol contra el vinilo

Los peces respiran con ceniza
La sal del verano es la espina
Que nace con cada sonrisa
Canta el viento en forma de silencio

Los coros reencarnan
En las almas que van al mar
En cárceles de porcelana
Envasados llenos de ausencia

Las ventanas están abiertas
Las puertas cerradas, las manos atentas
Los rostros a media luz, a tientas
A 45 RPM es mejor decir que callar

.demandas.

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No hay mejores ofertas/
Solo es un paso al costado/
Del pelotón de fusilamiento/
Y de la sangre del torero/

No hay mejores ofertas/
Tampoco hay anheladas demandas/
La cinta vuelve a la gimnasta/
La oración a su Dios/

No hay mejores ofertas/
Cuando las gotas de fuego/
Anegan la sangre que va/
Del corazón a la magia/

No hay mejores, ni peores/
No hay nubes, ni paraguas/
Cuando la tormenta es en pasado/
Aquí ya hay calma/

.volver.

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Quiero tocar un piano invisible
En el que tu cuerpo desnudo
No sea la única partitura
Que me he aprendido, que he conocido

Quiero plantar planetas extraordinarios
A las orillas de las carreteras
Tímidos, tiernos, no descubiertos,
Lejos de tus palabras, de tus sentidos

Quiero morder cada pedazo de granizo
Y coleccionar cada viso de cielo nublado
Para volver la lluvia solo mía
Y no tener que compartirla con tus recuerdos

Quiero desdibujar cada uno de tus pasos
Para que el camino quede libre
Y las miradas sutiles de las malvadas mujeres
Lleguen sorprendiendo sin avisar

Quiero quedarme quieto y salir corriendo
Volver a Buenos Aires y quedarme en silencio
Silbar a un estanque, matar el tiempo
Dar de comer a mi gato y decir que estoy bien


.anonima.

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Si de mujeres se trata
He de hablar de ellas
Desde el anonimato
Que le corresponde a cada una

Ella presa de la música que respira
De las bendiciones obligadas
Quiere estar conmigo, con ella, con él
No le queda ni un solo suspiro

Ella inútil frac de constructor
Desconocida amante por las noches
Deseada por los inteligentes idiotas
Mira sus manos, no quedan dedos

Anonimato que ahora te corresponde
En el mismo lugar de mi presencia
Consciencia vulgar entre sus sabanas
Ella estuvo allá y acá, nunca estuvo


.de haber sido yo.

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Uno se siente morir. Morir en verdad. No morir en vida. Sino morir dejando de respirar. Todas las noches se sueña lo mismo. Un detalle más aparece para dar sentido al dolor que se siente en el pecho. Una cosa es la música cuando se puede tocar y otra cosa es querer cantar y no tener voz. Las canciones son puntadas filosas que van cortando en pedacitos diminutos, lentamente como torturando, el carácter, la confianza de querer ser que uno imagina, de sentir que uno puede atraer a alguien, que alguien lo quiere besar a uno. Quisiera uno poder identificar qué abrazos son los que uno prefiere, simplemente es un pensamiento errático, sin forma, sin fondo, atascado en la sopa de lagrimas que como a diario. ¿Será posible morirse en vida? ¿De qué se trata? ¿Puede uno suicidarse y seguir viviendo? Pareciera que la respuesta a esas preguntas es lo que vivo a diario ahora. No puedo responder que si, no puedo responder que no, solo sé que tengo la respuesta. Uno piensa que hacer público lo que hay en el cofre de la existencia no es de mucho interés, a veces ni a mí me interesa leerme a mí mismo, de hecho no me leo, sospecho que me estoy escribiendo a través de estas malas y estúpidas letras, aunque sea un simple acto de fe de un torero al que se le olvida su media verónica. Ratifico que los problemas no son geográficos, siento que la vida persigue el camino que uno recorre, lo que no tengo claro es si la vida es una conjunción de eso que se ha trazado para uno, ó si uno es el que traza el camino para la vida. Es como si la vida fuera un ente externo, ajeno a uno, ajeno a las palpitaciones del corazón, de la sensación de hambre, del deseo sexual, del engaño de creer que uno ama y lo aman. La vida es un ovni dentro de la propia vida. La vida se encierra a sí misma, y solo sabe de sí misma, y se desconoce a sí misma. La vida es su propio misterio. Siempre he dicho que las lógicas de la vida son las menos lógicas, supongo entonces, que por eso se sufre de manera tan intensa. Cuando el sabor de los alimentos se ha ido, cuando se sabe que nadie leerá esto, cuando se tiene por certeza que se escribe muy mal y de manera tan obvia, uno se arrepiente de haberlo hecho aunque digan que uno en la vida no tiene que arrepentirse de nada. Y como yo no estoy en vida, puedo darme el derecho de arrepentirme. Me arrepiento de haberle dado un sí alguien que dudo de mí. Me arrepiento de sentir que la corriente va en contra y que uno debería ser por ello un personaje esencial y particular. Me arrepiento de creer inertemente que uno tiene un propósito en la vida. Me arrepiento de haber pisado tantas tierras desconocidas. Me arrepiento de haber conocido el corazón de muchas personas sin que ellas conocieran el mío, que desgarbado y bucólico, tenía algo que mostrar. Me arrepiento de tantos años de psicoanálisis. Me arrepiento de pensar que vida es vida. Me arrepiento de haber escrito una canción que es mía pero de la cual yo soy totalmente anónimo. Me arrepiento de especular con querer ser escritor y pensar que podía tener el pan de cada día por medio de las letras. Me arrepiento de no ser rico, ni famoso, ni bien parecido, ni agradable persona, en últimas, en esta vida, me arrepiento de ser yo.