. para quien no lee.

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Para quien no lee
Las vidas pasan lejos
Para quien no lee
Es esto que se escribe

Para quien no lee
Es demasiado tarde
Es demasiado cerca
Es demasiado el poema

Para quien no lee
El pacifico es un atlántico
Las ciudades un rio
Y los ritos solo almidón

Para quien no lee
Es aburrido escribirle
Es patético mirarle
Es inocuo leerle

Para quien no lee
No hay príncipes felinos
Ni champañas en la basura
Ni anunciadas sorpresas

Para quien no lee
No está ni el verbo
Ni es la conjugación
Ni es ella, ni soy yo

.intento.

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Y Anduve jimando entre tus labios
Buscando la miel de la tierra,
el bemol del cantar de los cantares
De sol a sol, y aun no te beso

.a medio volumen.

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Algo pasa cuando se sueña en francés/ en partículas de idiomas extintos/ algo pasa cuando el cartero se queda sin oxigeno y no entrega las postales/
Algo Pasa, y realmente no pasa, cuando uno se vuelve ese uno que desea amar, odiar, comerse vivo, y todo queda reducido a las cuentas por pagar/

Se le olvida al escritor hornear poemas y al panadero enamorar a su esposa/
El psicólogo quiere ser cantante y el mariachi quiere huir de casa/
El estoicismo pop se compra por libras y las pestañas se marchitan/
Se le olvida a la cortesana amar y al pianista los tangos de niño/

Se toma un pétalo de bastón y un oído a medio volumen/
ya esta por llegar el espacio entre el abismo y el asfalto/
la bruma consentida cuando el pirata se aleccionó/
entre toro, torero, espada y la media verónica que lo violó/

Algo pasa, la quietud del verano, la falacia de la primavera, las letras del invierno/
El violín arremete contra las cañerías y las ratas son tenores/
En el kinder de las pasiones, en el funeral del algodón de azúcar/
Algo pasa, algo que convierte la taza café en gitano azul/

.!ole¡.

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Pasaron madrugadas agónicas, silencios de barro
Canciones calladas, poemas no escritos,
Mapas recorridos y postales extraviadas,
Pasaron malos vinos y vuelos convenidos

Un paso se da y otros tres aguardan
Europa es una compañía solitaria
Y el “!Ole¡ ¡Ole¡ ¡Ole¡” es vitalicio
Entre la despedida y la bienvenida

Pasaran malas crudas, buenos museos,
Agua con sabor distinto y maletas sucias,
Buenos amantes, malos amigos,
Pasaran unos besos, más besos, otros besos…

Las fiestas son sensación de cárcel
Cuando las cadenas de la libertad
Cifran una buena cena y una buena bebida
En unos ojos que se abren con el sol

Pasaron unos malos versos y una maltratada sonrisa,
Un Buenos Aires con temidos cocteles,
Un sillón rojo, un quinto piso, por aquí pase yo,
Después de toda esta suma, aquí seguís vos.

.vals.

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Una cuchilla, un perro, una habitación,
Dos viajes, dos alas para volar, dos sorbos para respirar,
Tres canciones para morder, tres cegueras y ninguna violación,
Un vago, un limón y un trago, una palabra y mi prisión

Un vinilo, la naturalidad del maquillaje de un disfraz,
Uno simula lentamente que es tímidamente feliz
Uno supone que las oraciones cambian un delirio por paz
Uno sabe que nunca ella de mi se va a enamorar

Una flor puesta sobre la mirada, la mirada sobre el yo,
Nada perfecto, nunca imperfecto, ciudad a tientas,
Locura violeta, cartas en la olla exprés, divagar y divagar
Encajes en la ropa interior, clases de hebreo para gente mayor

Heridas en estado normal, andar por la vida
Y creerse sujeto, y creerse alguien no violento,
Fumando una biblia de juguete, diciendo que “si”,
Persiguiendo el perfume de alguien feliz

Se extraña la ida, nunca la absurda venida
Y creerse de la vida el dueño, y creerse el afán de tener,
Y esperar un mejor sueño, y esperar nada a cambio de nada,
Ir con levedad y que la vida siga siendo una eterna caída, una sola suma

.adios año viejo. bienvenido mariachi. (uno)

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Hace dos años las rancheras y el mariachi eran tan solo un par de centavos en el bolsillo, eran un par de frases de gente enojada y maltratada por la vida, en la que el prejuicio de ser escuchada solo en cantinas y por gente de moral bastante flexible, era el discurso preferente de quien escribe estas letras. Sin embargo, después de leer las letras de José A. Jiménez, un par de tequilas, un dolor en el medio de pecho que llaman de mil maneras (cada quien bautícelo como quiera) y el perfume del último beso de la mujer que se amó, las notas melancólicas tocadas por aquellos personajes con bigotes, cobran otro sentido por completo. No me ha tocado recurrir a libros de autoayuda para superar el dolor en el pecho, la formula recomendable e infalible para pasar de un lugar a otro ha sido: Psicoanálisis y Mariachi. Es casi como mezclar a Almodóvar con Tarantino, y lo más sorprendente de todo, es que los “peros” en este tipo de ecuaciones no existen, la alquimia al sonar un guitarrón, un “teporocho” (que puedo ser yo), un tequila blanco, las calles de cualquier pueblo de Jalisco, un par de amigos dispuestos a ver al sí mismo llorar, puedo decir que es casi perfecta e infalible. .

.la ultima cereza.

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Tú última cereza
Y yo primera orquídea
De un beso ahogado
Y un respiro inconcluso

Las canciones agitan
Las calles transpiran
Lloras encima del corsé
Bailas en el funeral

Un pétalo de la orquídea
Es el mundo entero
De un homeless verdadero
Convertido en albacea

Todos podemos decir
“¡somos style free!”
Y la piel de la cereza
Queda muerta, queda seca

Medía orquídea
Cereza y media
Uno quita, otro se niega
Simple ecuación